Se originó por mutación espontánea de Satsuma Owari detectada alrededor de 1962 en Almazora (Castellón de la Plana).
El árbol es de menor vigor y porte más pequeño que el de Satsuma Owari.
El fruto tiene un tamaño análogo al de la Owari, con mayor contenido en zumo de poca calidad. Sin semillas.
Es una variedad precoz, pudiendo recolectarse unas dos semanas antes que la satsuma Owari.
Es muy productiva. Debe cultivarse en zonas de mucha precocidad.
Se originó en 1940 en Japón a partir de una semilla de Satsuma Miyagawa y se introdujo en España en 1983, comenzando su difusión comercial en 1987.
El árbol es muy parecido al de Clausellina aunque alcanza mayor tamaño, por lo que requiere marcos de plantación algo más amplios, y presenta algunas espinas, cosa poco frecuente en las variedades de Satsuma; es muy productivo y precoz en la entrada en producción.
Los frutos de Okitsu tienen menor espesor y peso de la corteza y su superficie es más lisa que los de Clausellina, presentando un pequeño adelanto de su madurez externa, por lo que pueden recolectarse un poco antes.
Es la variedad más precoz de las que actualmente se cultivan en España, pudiendo recolectarse a primeros de septiembre y su cultivo presenta el máximo de interés en aquellas zonas que se caracterizan por su gran precocidad.
De origen desconocido apareció en Japón hace mucho tiempo.
El árbol es vigoroso y de mediano desarrollo.
El fruto tiene buen tamaño y elevado contenido en zumo de escasa calidad. Sin semillas.
Es precoz, sus frutos pueden recolectarse en octubre y no conviene que permanezcan demasiado tiempo en el árbol ya que pierden rápidamente calidad.
Es muy productiva, pudiendo cultivarse en la mayor parte de nuestras zonas citrícolas.
Debido a la aparición de variedades de Clementina de análoga precocidad y mejores características comerciales, el cultivo de la Satsuma Owari para consumo en fresco ha perdido gran parte de su interés.